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EL CASO DEL PISO
ENCANTADO.
Por: Hector Pérez Fajardo Corresponsal del CIFE en Tenerife. |
La vida de un estudiante universitario
ya es bastante estresante por si misma, imaginemos no obstante, que a ese
“estrés estudiantil” se une una serie de fenómenos inexplicados
tales como manos invisibles que golpean puertas y paredes, susurros y voces
de alguien o algo que no puede ser visto pero que está ahí,
entes trasparentes y nebulosos que deambulan impasibles por el inmueble.
Y todo esto durante varios cursos, dichos sucesos no pararon de repetirse
convirtiéndose inevitablemente en lo que calificaríamos como
una auténtica pesadilla.
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LAS CASAS ENCANTADAS UN FENÓMENO QUE PERSISTE.
Curiosamente los fenómenos comienzan
a manifestarse de manera esporádica y casi anecdótica, para
posteriormente volverse más frecuentes, actualmente los fenómenos
persisten en el tiempo.
Tenemos noticias del fenómeno
de las casas encantadas desde cientos de años atrás. Existen
testimonios que nos hablan de sucesos extraños en el templo de Minerva
donde se oían quejidos y lamentos, en textos de Platón podemos
leer diferentes crónicas de “fantasmas” para argumentar su creencia
en la supervivencia tras la muerte, incluso en textos de la Biblia observamos
historias de almas errantes. Así pues, los sucesos paranormales
en inmuebles ocurren desde tiempos inmemoriales y no se trata de un fenómeno,
que como muchos afirmaban, relativamente nuevo, cuyos defensores veían
sus principios en el siglo XIX, época en la que se consolidó
el nuevo espiritismo practicado principalmente por las clases altas, la
aristocracia como mayor exponente de ésta.
Primeramente me gustaría establecer la diferencia entre “casa encantada” y poltergueits, la primera, según la mayoría de los investigadores, posee un tipo de casuística muy determinada y unas características comunes, los fenómenos extraños son de más larga duración como por ejemplo, el caso del museo de Historia de La Laguna en el cual persisten desde aproximadamente dos siglos, al contrario ocurre en el poltergueits que observamos que los casos son de mucha menor duración no sobrepasando sino en raras ocasiones un par de meses.
En los casos de infestaciones los sucesos y fenómenos anómalos ocurren aun no estando nadie en el lugar no son de extrañar llamadas de vecinos a la policía denunciando grandes escándalos y estruendos en algún inmueble supuestamente encantado mientras en la casa no había nadie en ese momento, en el poltergueits la actividad no se manifiesta sino cuando una determinada persona está presente creyéndose por tanto que es ella quien la provoca, los expertos la denominan como telekinesia involuntaria recurrente, se produce generalmente en una persona adolescente y que atraviesa por una etapa de estrés.
Por otra parte hay un tipo de
casuística en las casas encantadas al que se denomina fenómenos
de tipo poltergueits que consiste en los movimientos de objetos, golpes
y ruidos imposibles. Todo esto acompañado de espectrogénesis
o fantasmogenesis así como voces tanto audibles o en grabadora,
cambios bruscos de temperatura y magnéticos engloban todos juntos
el fenómeno de la infestación.
UN EXTRAÑO INQUILINO.
Volviendo al caso que nos ocupa, el piso se encuentra en un modesto edificio localizado frente a una parada de guaguas en la calle Barcelona, situada en la ciudad de La Laguna, que como en otras ocasiones vuelve a albergar en sus entrañas el misterio en su esencia más pura y tétrica, extraños susurros en el inmueble, presencias fantasmales y todo tipo de fenómenos poltergueits son algunos de los episodios sufridos por dichos estudiantes.
La historia comienza un mes de
Octubre de 1998, cuando un grupo de jóvenes naturales de la isla
de La Palma se trasladan a Tenerife para iniciar sus estudios Universitarios,
pero lo que creían iba a ser una experiencia provechosa y emocionante,
se tornará poco a poco en una vivencia realmente sobrecogedora.
El primer incidente trascurre tan solo instalarse
los jóvenes en el piso, uno de los muchachos, J.P.A., se disponía
a dormir, cuando ya llevaba unos minutos en la cama pudo escuchar diversos
susurros procedentes de la cocina pero no le dio demasiada importancia
ya que pensó que serían sus compañeros o alguien desde
la bocapatio puesto que era una casa nueva y no estaba acostumbrado a sus
ruidos. Así de esta manera tan casual comienzan a manifestarse los
escalofriantes sucesos.
Estando todos los inquilinos en el salón una noche escucharon una serie de ruidos en la cocina se acercaron a la habitación y descubrieron que no había pasado nada y eso que el estruendo había sido considerable con platos que parecían haber caído al suelo y los golpes en los muebles eran perfectamente audibles.
Los sucesos continuaron tanto siendo ellos testigos presenciales como cuando no estaban presentes, cierta noche todos los jóvenes que habitaban el inmueble decidieron salir a tomar algo, al día siguiente recibieron la visita de la vecina de abajo, que les llamó la atención por el escándalo formado la anterior noche, comentaba que a altas horas de la madrugada oyó como alguien corría en el piso y grandes golpes en el suelo pero... ¡en la casa no había nadie!, los estudiantes se inquietaron aún más tras este incidente llegando a plantearse la posibilidad de abandonar la vivienda. Pero pronto los sucesos anómalos cesarían de manera tan repentina como aparecieron, y los universitarios por fin creyeron poder respirar tranquilos y continuaron su vida en el lugar como si nada hubiera ocurrido.
La tranquilidad duró solo
un par de meses ya que los lances retornaron, si cabe con mayor virulencia.
Los fenómenos trascurrían con la
misma casuística durante varios años con alternancia de calma
y agitación aunque el porqué se producían sigue siendo
un misterio, ya que no hemos encontrado por ahora ningún hecho trágico
del pasado, que aunque no explica el fenómeno nos podría
dar algo para pensar si existe alguna relación.
Ya en el mes de Octubre de 2001
los hechos dan un giro inesperado y los fenómenos se tornan burlones,
manos invisibles que tocan la puerta y cuando abren a ver quien es... ¡nadie!
Así una y otra vez provocando desesperación en los muchachos.
O.J.M. un amigo de los estudiantes y también procedente de La Palma
se quedó unos días en su piso y comprobó en sus propias
carnes los extraños episodios:
“Los chicos me habían dicho que allí
pasaban cosas raras, pero yo pensé que eran vacilones de ellos o
la propia sugestión que les había jugado una mala pasada,
pero una noche que me quedé allí y estando en la cama, de
repente, ¡algo me destapó completamente!¡algo o alguien
había cogido mis sábanas y las tiró al suelo! Pero
en la habitación no había nadie, casi me muero del susto”.
El mayor de los jóvenes
J.P.A., el cual llevaba viviendo en el inmueble desde el principio y fue
testigo de la mayoría de los sucesos extraños, sufrió
el encuentro con algo o alguien que si vivía con ellos no había
pagado el alquiler:
“Una noche estaba recostado en mi cama y en frente puedo observar perfectamente el pasillo, pues bien, cuando mi prima y uno de mis compañeros se iban ya a dormir pasaron por mi habitación a darme las buenas noches ya que les queda de paso a sus habitaciones, cuando cruzaron el pasillo pude observar como un extraño ser nebuloso y blanco se trasladaba justo detrás de ellos, tenía una forma antropomorfa, desapareciendo rápidamente, aun no me explico lo que era aquello pero estoy convencido que es el causante de las cosas raras que pasan allí”.
Otro de los primos de J.P.A.,
y también inquilino del inmueble L.P.O., sufrió un hecho
que asegura nunca se le olvidará en la vida y que se negó
a contarlo ya que la considera una experiencia muy personal y que le cambió
absolutamente su modo de pensar. Los estudiantes ya han dejado el piso
y ahora lo habitan otros estudiantes que ya han sufrido algún que
otro incidente sobrenatural, por lo tanto supongo tendremos noticias muy
pronto de nuevos sucesos.
En este reportaje hemos recogido
los testimonios y vivencias de los espectadores de lo imposible, es por
tanto necesario intentar realizar en el lugar un experimento psicofónico
y barridos fotográficos, los resultados podrían ser realmente
llamativos debido al tipo de fenómenos que se producen en la vivienda.
Nos comprometemos a publicar un nuevo artículo
sobre el tema, con los resultados de la investigación de campo.
(Los testigos que aquí aparecen pretenden seguir
en el anonimato, es por eso que no publicamos sus nombres ni sus fotografías,
ni tampoco las fotografías de la casa que podrían hacer peligrar
tal anonimato.)
NOTAS SOBRE EL AUTOR:
HECTOR PEREZ FAJARDO es corresponsal
del C.I.F.E. en Tenerife, investigador y divulgador de los fenómenos
extraños. Colabora en la publicación Enigmas. Interesado
especialmente en los casos de casas encantadas y fenómenos poltergeists.
Para realizarle cualquier tipo
de consulta, o hacerle llegar sus vivencias personales: