| EL CASO JESÚS
DE
NAZARET: Un poco de historia (1). Por: Salvador Sandoval Martinez. Licenciado en Filología Clásica. |
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En realidad, todo esto es un problema de fuentes. Lo que nos cuentan de él los Evangelios es sólo una pequeña parte de su vida, la más importante y significativa a juicio de los evangelistas: su actividad pública, entre dos y tres años. Demasiados silencios para un historiador occidental que se acercara a los textos evangélicos buscando lugares ,fechas y hechos exactos, es decir, aquello que se exige actualmente a una biografía hecha con rigor. Sin embargo, esos silencios se han llenado con todo tipo de especulaciones en las que los autores han dado rienda suelta a su imaginación y nos presentan a un Jesús de viaje por el Tibet iniciándose en las enseñanzas más arcanas de la mano de no menos misteriosos maestros, o nos lo mandan a Cachemira, donde morirá rodeado de un enjambre de hijos y nietos, o bien lo vemos bajando de una nave extraterrestre procedente de no sé que planeta. ¿ Que de dónde se han sacado todos esos datos? De fuentes históricas seguro que no. |
Hay incluso quienes han sostenido hasta hace algunos años que Jesús no existió jamás, sino que se trata simplemente de un mito creado a partir de ideas religiosas procedentes del mundo greco-judaico. Aunque esta teoría aparecía a finales s. XVIII, todavía existían ecos de la misma en este siglo, aun en años más o menos recientes. Así, Ambrogio Donini, profesor de la Universidad de Bari, en su Enciclopedia de las religiones decía a propósito de Jesús: Legendario fundador de la religión cristiana, cuya existencia histórica no se puede demostrar con certeza, y que fue convertido en hombre-dios y mediador de salvación en el dogma y en el culto. Es importante recordar que este autor es un exponente de la cultura marxista italiana y que, “curiosamente”, coincide en sus planteamientos con la noticia publicada en abril de 1972 en el diario moscovita Pravda y que decía literalmente: Cristo nunca murió y nunca resucitó; no ha existido jamás.
En la misma línea marxista, S.I.Kovaliov afirmaba en su famosa Historia de Roma : El tema principal ( de los Evangelios) es la historia de la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, típico mito, similar a mitos análogos en las religiones orientales. En esta historia todo, desde el milagroso nacimiento de Jesús, fruto del Espíritu Santo, hasta su resurrección y ascensión al cielo, es una creación religiosa sin relación alguna con la realidad. Además, en la exposición de los mismos hechos, existen entre los Evangelios divergencias que excluyen la posibilidad de trazar, aun dentro del tono de los textos religiosos, una historia de los orígenes del cristianismo. ( Historia de Roma. Akal. Edición original en Leningrado 1948).
John Allegro, profesor de la Universidad de Manchester,
escribió un libro en el que proponía la tesis de que el Jesús
del que hablan los Evangelios no era realmente más que un hongo
venenoso, alucinógeno y estimulante erótico-místico
venerado por sumerios y esenios. “ Jesús” sería el nombre
de tal hongo.
| Hoy día, prácticamente ningún historiador serio pone en tela de juicio la existencia histórica de Jesús. Ni siquiera autores tan críticos como los españoles Gonzalo Puente Ojea o Antonio Piñero, catedrático de Filología Neotestamentaria de la Universidad Complutense, dudan de la realidad histórica de Jesús. El último de ellos afirmaba en un artículo: Prácticamente no se discute ya la existencia histórica de Jesús. La inmensa mayoría de los investigadores opina que la tradición contenida en los Evangelios, la existencia misma del cristianismo como fenómeno histórico, las noticias que sobre él nos dan ciertos pasajes del Talmud y las breves líneas de los historiadores romanos sobre el Nazareno bastan y sobran para confirmar la existencia histórica de este personaje... Negar la existencia histórica de Jesús nos llevaría a rechazar también la existencia de otros personajes de la Historia cuyos testimonios son aún más débiles... Jesús tuvo que existir realmente. Negarlo supone sumergirse en un sinfín de contradicciones difícilmente resolubles. (Monográfico nº7 de la revista Más Allá). | ![]() |
No obstante todo esto, la personalidad de Jesús ha despertado y sigue despertando las más dispares e, incluso, pintorescas opiniones. Así, para el profesor de la Sorbona Binet-Sanglé Jesús es lo más parecido a un prototipo de todos los trastornos psicopatológicos: fue un teómano( maníaco religioso, obsesionado con Dios), citófobo( detestaba la comida, ¡ayunó cuarenta días!), dromómano ( era incapaz de estarse quieto, caminaba de un sitio para otro y nunca permanecía mucho tiempo en el mismo lugar), impotente ( si no, no se entenderían sus exhortaciones en favor del celibato) y homosexual ( sentía una “sospechosa” predilección por Juan, el discípulo “amado”). Un colega del anterior, el profesor J. Soury, achacaba las enfermedades manías de Jesús a su meningo-encefalitis sifilítica provocada por la condición de alcohólico de S.José (sic). Según él, ¿ no es un síntoma de locura discutir con los doctores de la Ley a la edad de doce años?
Por más disparatadas que puedan parecernos opiniones como las anteriores, ¿ acaso no las firman eminentes profesores de no menos distinguidas universidades? ¿No es esto suficiente para que tengan condición de científicas?
Todos éstos no son más que algunos ejemplos de todo (que es muchísimo) lo que se ha escrito en torno a la figura de Jesús de Nazaret. Teorías como las anteriores han tenido cumplida respuesta por parte de exegetas cristianos (católicos y protestantes). A los ataques de unos investigadores responden otros llevados por su celo apologético. Lo cierto es que la figura de Jesús raramente inspira indiferencia, siempre se toma partido a favor o en contra. Pero, ¿ cómo empezó la historia crítica del cristianismo?¿ No se había dado siempre por hecho que los Evangelios eran una crónica exacta de la vida de Jesús? ¿ Qué tipo de escritos son? ¿Sabemos algo más sobre él por fuentes extraevangélicas?¿ Quién pretendía ser Jesús? ¿ Qué opinaban de él sus contemporáneos? ¿ Lo elevaron sus discípulos a categoría de Dios sin pretenderlo él? ¿ Realizó milagros? ¿Resucitó realmente?
Demasiadas preguntas y, a veces, respuestas poco claras para los que buscan la verdad “científica” de todo esto. De todos modos, intentaremos en próximos artículos dar una visión de lo más destacado que se ha dicho en torno a ellas.
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NOTAS SOBRE EL AUTOR:
SALVADOR SANDOVAL MARTINEZ ,
es Licenciado en Filología Clásica y ejerce como Profesor
de Enseñanza Secundaria.
Es miembro del Comite de Redacción de
Estigia, responsable del área de Religiones y Mística.
Es un gran conocedor de temas relacionados con
la mística, las religiones y la mitología.
Es colaborador habitual y asesor técnico
del programa radiofónico "El Ultimo Peldaño", de
Onda Regional de Murcia.
Para dirigirse a él, en relación
con el presente artículo o cualquier otro tema: e-mail:
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