P a r a p s i c o l o g í a

BELMEZ DE LA MORALEDA: EL PRINCIPIO DEL INFIERNO


Por:  Juan José Abenza
Editor de la web: "LA VERDAD ESTA AQUI DENTRO".

Fotos: (c) Juan José Abenza y (c) Joaquín  Abenza. Prohibida la reproducción de las fotografías y de  los textos sin autorización escrita de los autores.

    Bélmez de la Moraleda, provincia de Jaén, se encuentra situado a tan sólo media hora de una ciudad monumental tan turística como Úbeda, por no hablar de su proximidad a Granada, Sierra Nevada y, sobre todo, la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Según reza en una página de Internet sobre turismo en Andalucía, la Sierra Mágina es una isla de tranquilidad donde el hombre ha aprendido a vivir en armonía con la naturaleza. Y bien podría aplicarse esto a todos los pueblos de esta bonita, aunque algo desconocida comarca. Bélmez de la Moraleda, en plena Sierra Mágina, es un precioso pueblo andaluz de casitas blancas, con su típica plaza y ayuntamiento, sus olivos, los restos de un castillo árabe y sus fiestas de moros y cristianos. Podría pasar perfectamente por un pueblecito normalito, como tantos otros, si no fuese por los extraordinarios sucesos que tienen lugar en el número 5 de la antigua calle Rodríguez Acosta, ahora rebautizada como Calle Real.

     Una de las cosas que más sorprende, cuando uno se aproxima hacia Bélmez de la Moraleda (no confundir con el Bélmez a secas de Córdoba) es la ausencia de carteles que indiquen su situación hasta que uno no está prácticamente encima. Eso sí, una vez que llegamos a Bélmez, no nos faltarán indicaciones para llegar a la casa de las caras, hasta el punto de que el propio Ayuntamiento ha puesto carteles indicadores. 
El cartel indicando las caras
Cartel indicador de "las caras"

Sierra Magina
    Si bien es cierto que la mayor parte del turismo de este pueblo está y, sobre todo, estuvo dominado por personas que vienen o venían a ver las famosas caras, no deja de ser curioso que un ayuntamiento ponga carteles para indicar cómo llegar a un domicilio particular de una persona, pues recordemos que, la 'Casa de las Caras', es el domicilio de María Gómez Cámara y hogar de la familia Pereira (la familia de su marido) desde hace generaciones.
    Llegar a la "Casa de las Caras", aún sin señalización, no es nada difícil. Basta con buscar la iglesia, que está junto a la plaza del pueblo, y bordearla por el lado izquierdo. Hemos de tener en cuenta que la parte trasera de la casa linda con el lado izquierdo de la iglesia. Tendremos que subir por la denominada 'Cuesta de las Caras' para llegar a la calle Real, en cuyo lado derecho se encuentra el famoso número 5. 

    Si somos amables, María no tendrá ningún impedimento en enseñarnos su casa y sus peculiares compañeras, como lleva haciendo desde hace más de 30 años a todo aquel que, atraído por lo misterioso del asunto, se desplaza hasta allí para verlas.


Puerta de la "Casa de las Caras"

     Y es que María, a sus 84 años, sigue viviendo en esa casa acompañada por sus caras, las cuales no quiere que desaparezcan, y sus muchos visitantes. Totalmente alejada de la personalidad de rasgos "histeroides" que en su día le llegaron a atribuirle, María tiene el aspecto de tantas ancianas de su edad. Una de sus grandes ilusiones sería que alguien descubriera, por fin, el misterio de estos extraños sucesos, pues teme morir sin que esto ocurra. Posteriormente hablaremos más sobre María, pero antes vamos a ver exactamente cuales son estos sucesos.
 

El comienzo del fenómeno, verano del 71:
 
    Según nos cuenta la propia María, todo empezó cuando ella estaba sufriendo unas "fiebres de Malta". Corría el verano de 1971. Eran las fiestas del pueblo. María observó una cara en el fogón de la cocina, pero pensó que aquello sería algún tipo de alucinación ocasionado, precisamente, por su enfermedad, así que no le dio importancia. Llamó a una vecina, que quedó sorprendida. Cuando más personas pudieron ver que aquello no eran imaginaciones suyas, sino una auténtica cara en pleno suelo de su cocina fue cuando se montó el gran revuelo. Fue, en concreto, el 23 de agosto de 1971 cuando se formó la primera cara. Pronto se corrió la voz y todo el pueblo pasó por la casa para ver qué era aquello. No se hablaba de otra cosa. Pronto, el mismo pueblo bautizó a esta cara como 'La Pava'.
Foto de la Pava antigua que Marķa conserva en la casa
Foto antigua de "La Pava" que María conserva
sobre la hornacina de la imagen.

     A pesar de los intentos de María de borrarla del suelo, esta no desaparecía. Pensando que quizá tuviera algo que ver con la 'radiactividad' (muy de moda en aquella época, sobre todo tras el incidente de Palomares en el 66), los miembros del ayuntamiento pensaron que lo mejor era picarla hasta destruirla. Miguel Pereira, hijo de María "La Larga" y Juan "El Obispo", dueños de la casa, tomó la iniciativa y optó por destrozarla ante el miedo que esta producía. Inmediatamente, echaron cemento sobre el suelo destrozado y arreglaron el desaguisado. Pero esto no sirvió de nada, ya que a los siete días "La Pava" se había vuelto a formar exactamente en el mismo sitio.
 

Cadáveres bajo la cocina

    Por orden del ayuntamiento, el albañil Sebastián Fuentes León es requerido para recortar esta nueva 'Pava' y cavar un agujero en busca de lo que pueda estar produciendo el fenómeno. Se teme que pueda ser radiactividad, así que a Sebastián no le hace ninguna gracia recortar semejante anomalía y hacer un agujero. Tras recortarla, se analiza y comprueba que no parece que haya sido pintada (sólo está compuesta de cemento, arena y arcilla) y se coloca en una hornacina protegida por un cristal donde aún hoy se conserva con algunos cambios sobre los que después hablaremos. Al excavar el fogón hasta una profundidad de 2'80 metros, aparece lo increíble: multitud de huesos que parecen en su mayoría de adolescentes, al parecer de hace 160 años (según posteriores pruebas isotópicas). Curiosamente, no aparece ningún cráneo. Sin embargo, aunque pueda parecer sorprendente, tampoco lo es tanto. Al parecer, el lugar donde se ubican la iglesia y la casa de las caras fue, en su día, lugar funerario romano. Más tarde se construyó también una mezquita, cuya piedra fundacional del siglo X se halla en el Museo de Jaen. Aún más tarde, la mezquita fue sustituida por un cementerio cristiano que permaneció allí hasta el siglo XIX, momento en que se construyeron las casas. No deja de ser curioso que en un lugar donde las caras son las protagonistas, los cadáveres hallados carezcan de ellas.
 

Los medios descubren la noticia

    Según cuenta Iker Jiménez en su libro 'Enigmas sin resolver', fue un redactor del diario Jaén, que pasaba por allí por otro asunto, el que se encontró con lo que podía ser la noticia del siglo. Pronto la noticia llegaría al diario Pueblo, el más vendido en toda España por aquella época, que tomaría el caso casi como si de un serial se tratase, publicando a diario información sobre él y dándole una resonancia que traspasaría nuestras fronteras. Sin duda alguna, este periódico fue el máximo impulsor de la popularidad que el fenómeno llegó a alcanzar en aquellos inicios. Coincidiendo con la llegada a Bélmez de los dos periodistas de 'Pueblo', Martín Semprún y Leo Casado, aparece en el suelo de la cocina otra nueva cara: una cara desprovista de pelo a la que bautizaron como 'La Pelona' (hoy más conocida como 'El Pelao').
A partir de aquí, todo se descontrola. Nuevas caras aparecen alrededor de 'El Pelao'. Bélmez recibe diariamente a 5000 visitantes (más de 2 veces la población del pueblo) que quieren ver las caras. Hay problemas de orden. Por la casa pasan los más variopintos personajes.  Mucha gente se plantea si no es un invento para atraer el turismo. El ayuntamiento ha de prohibir la venta de postales con el rostro de 'La Pava' a un duro de precio. Sin quererlo ni beberlo, Bélmez se ha convertido en un lugar de 'peregrinación' pagana. Para la gente de 'arriba', aquello empieza a ser intolerable.
 

Germán de Argumosa

    Estamos a principios de 1972. Ante el carisma que estaban tomando las cosas, el gobernador civil de Jaen tiene la idea de llamar a su amigo Germán de Argumosa, filósofo experto en temas paranormales y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. Germán acababa de armar un gran revuelo unos meses antes al presentar, por primera vez en España, grabaciones psicofónicas en el Club Yelmo de Madrid. Además, era un personaje que trataba con muchos otros expertos en parapsicología de universidades europeas. Junto a Hans Bender, de la Universidad de Friburgo, había estado estudiando un curioso caso en el que un periquito de Hamburgo parecía hablar poseído por la niña de la familia, recientemente muerta.

    En presencia de agentes de la Guardia Civil, de periodistas del diario 'Pueblo', del director del Departamento de Humanidades de la Universidad Autónoma de Madrid, de varios alumnos y, por supuesto, de María, Germán consigue grabar un montón de registros psicofónicos de gran calidad.
 

Las caras hablan
 
 

Reportaje del diario PUEBLO, de 14-02-72 
sobre las psicofonías obtenidas por Germán
de Argumosa.
     La propia María queda sorprendida al oír las voces. Se oyen niños llorando, quejidos, insultos, etc... Las voces parecen hablar mucho de un personaje llamado "El Quico": "¡Quico, borracho, borracho!". Parece un andaluz algo antiguo. Y también parecen ser frases de un 'lupanar': "¿A qué sí te gusta?", "¡No quiero borrachos!", "Quítame la falda". Una de las más estremecedoras es "Sigo aquí enterrada". Pero sin duda alguna, la más espectacular es la respuesta que estas voces dan a la pregunta sobre el origen de los fenómenos: "El infierno empieza aquí". Esta psicofonía quedó registrada en 10 grabadoras al mismo tiempo.

      El 14 de febrero de 1972, el diario 'Pueblo' publica a toda página el siguiente titular: 'Las caras hablan'. Sin embargo, el propio Germán de Argumosa nunca se atrevió a decir esto. Antonio Molina, sacerdote del pueblo, suelta otra de las 'perlas' que se han dicho sobre el tema de Bélmez. Según él, las psicofonías están generadas por un aparato que Germán ha colocado en un coche aparcado en las cercanías de la casa. 

    De ser esto cierto, seguramente Germán de Argumosa debía de haber descubierto algo más importante que las propias caras: la batería infinita, pues 31 años después, el coche sigue emitiendo psicofonías a todo el que intenta grabarlas.
El descubrimiento de las psicofonías disparó, aún más, el número de visitantes al pueblo, llegando incluso a los diez mil diarios.

    Además de las voces, Germán encontró otras anomalías: apariciones de 'manos' o 'garras' en las fotos (eso también le ocurrió  a muchos visitantes) o una cara de rostro diabólico que apareció y desapareció en unos instantes.
 

El pasado de la casa

    Al estudiar el pasado de la casa nos encontramos con datos muy importantes. En contra de lo que pudiera parecer, a tenor de lo que decían las voces, nunca hubo allí ningún Quico ni ningún prostíbulo ni nada parecido. La casa fue siempre el domicilio de la familia Pereira a lo largo de varias generaciones. Fue en 1858 cuando tuvieron lugar los hechos más importantes. Por aquella época vivían en la casa Ramón Sánchez y María Antonia Martínez, abuelos maternos de Juan (el esposo de María). Ramona, la hija de nueve años, se asusta ante los quejidos y lamentos que se oyen sobre el techo de la casa. En la casa contigua, los muebles y demás objetos se mueven por arte de magia. Sin duda alguna, nos encontramos ante lo que hoy día clasificaríamos como un fenómeno de 'poltergeist' con todas las de la ley. Incluso hay quien asegura haber visto un fantasma junto a una de las higueras del patio de la casa. Unas hilanderas que viven en el número 7 también soportan con terror que diversas maquinarias se muevan solas hasta el punto de bloquearles la puerta de la calle.

    Ante el temor por lo que están pasando, la familia busca ayuda en una santera de la Sierra de Cazorla, una anciana que dice encontrar el  origen de todos los males en el centro de la famosa cocina y realiza un ritual de exorcismo o similar que acaba con el fenómeno, o eso pensaron entonces.
 

Extrañas muertes

    Otra circunstancia que no podemos pasar de largo fueron las extrañas muertes que tuvieron lugar en la casa. Y no nos referimos ya a las hipotéticas muertes que pudieron ser las desencadenantes del fenómeno, como piensan muchos que consideran que la raíz de todo tiene que ver con muertos sin descanso. Nos referimos a varias muertes que ocurrieron desde el primer 'poltergeist' del siglo XIX. Ramón, el abuelo de Juan, murió en la habitación de las caras repitiendo una y otra vez la misteriosa frase 'esto tié que ser un alma de otro mundo'. Además de eso, dos comerciantes se acribillaron a cuchilladas hasta la muerte en la misma puerta de la casa. Por entonces aún no habían realizado el exorcismo que pondría fin a la primera tanda de fenómenos paranormales de la casa. Pero, sin duda, la muerte más misteriosa fue la del propio Juan 'El Obispo', marido de María. En sus últimos momentos de vida, Juan pidió que lo bajaran al piso de abajo a la habitación de las caras. Allí murió entre terribles dolores confesando que estaba viendo la cara de la primera "Pava" sonriendo y dando vueltas alrededor de él.
 

"Germán pica patio"

    Una de las psicofonías le indicaba a Germán de Argumosa que picase el patio. Nunca se llegó a hacer y quien sabe si la solución a todo el misterio no reposa allí hasta que algún día alguien en  busca de la solución al enigma o, simplemente, una máquina excavadora preparando un solar para hacer casas nuevas, saque a relucir todo. Quizá no haya nada, y simplemente no haya que darle mucha importancia al contenido de las psicofonías, pues lo importante no es lo que dicen sino el hecho de que lo dicen. En cualquier caso, Germán siguió con sus experimentos, llegando a obtener cosas tan curiosas como la foto de un monje saliendo de la Pava (realizada por infrarrojos) o la formación de un pie flotante, también invisible salvo a la fotografía infrarroja. Germán trajo a la casa a multitud de estudiosos de toda Europa. Su colega alemán Hans Bender no dudaría en afirmar que el fenómeno de Bélmez era el fenómeno paranormal más importante del siglo.
 

El precinto

    A las altas esferas no les hace gracia el tema y deciden tirar el asunto por tierra. El propio Diario Pueblo, principal difusor de la noticia a todo el mundo, es el primero en tratar de echar por tierra todo. Según ellos, la fórmula para 'pintar' las caras es muy simple: 2AgCl -> 2Ag+Cl (en presencia de luz ultravioleta). En su honorable y heroico esfuerzo de demostrar que allí no hay trampa ni cartón, Germán de Argumosa llama a su amigo Bender y prepara un plan para acallar a todos los que se empeñan en  decir que es todo un fraude. Germán se dispone a sellar la habitación para demostrar que el fenómeno tiene lugar sin que nadie lo manipule. Un primer intento resulta fallido a causa de unas lluvias torrenciales, a pesar de poder comprobar la aparición de un nuevo rostro femenino. En un intento de formalizar el experimento al máximo, Argumosa decide realizar un precintado ya no solo de la habitación, sino también del suelo, y hacerlo ante un notario. Antonio Palacios Luque, notario de Huelma, realizó el precintado ante las cámaras de una televisión alemana y el mismísimo Hans Bender. Además, el suelo quedó dividido en cuadros que fueron numerados y fotografiados para poder ser comparados posteriormente. A María le construyeron una nueva cocina en la parte de atrás de la casa para que pudiera seguir con su vida normal. Tres meses estuvo la habitación precintada y los resultados no pudieron ser más espectaculares: multitud de caras habían cambiado de sitio, y una de ellas había girado 180 grados. Pero eso no fue lo más espectacular, en la nueva cocina de María apareció la que posiblemente sea la figura más clara aparecida hasta hoy: la 'Dama de la copa'.  Esta figura variaría un poco y desaparecería posteriormente, pero aún se conservan muchas fotos de ella.
 

Operación Tridente

    Lo que en un principio podía haber parecido una aparición de la Santa Faz del Cristo de la Vida o algo por el estilo, se ha convertido en una especie de milagro que nada parece tener que ver con la religión. Allí no se está apareciendo ningún Cristo ni la Virgen ni ningún santo ni nada por el estilo. Es más, las voces que aparecen en las psicofonías no parecen caracterizarse precisamente por su santidad. Sin embargo, Bélmez se ha convertido en un centro de peregrinación sólo comparable a lugares donde se atribuyen apariciones de la Virgen o cosas por el estilo. Ni la Iglesia ni el Estado (confesionalmente católico) están dispuestos a tolerar semejante aberración. Argumosa, que fue llamado con la intención de demostrar la falsedad del fenómeno, no está dispuesto a reconocer que allí hay algún tipo de truco o engaño. Si Germán no está dispuesto a hacerlo, habrá que utilizar otros medios para acabar con las caras. Desde el más alto nivel se crea la 'Operación Tridente', estupendamente descrita por Iker Jiménez y Lorenzo Fernández Bueno. Se dice que Carmen Polo y el propio Carrero Blanco fueron los que estuvieron detrás de ella. Se trata de tirar por tierra el fenómeno a cualquier precio, aunque sea mentir. Para ello atacarán a las caras desde 3 frentes: el eclesiástico, el científico y el político.

Los medios se olvidan de las caras

    La tremenda sucesión de mentiras que se publican en todos los medios hacen que la opinión pública termine creyendo que todo ha sido un engaño. Aparecen multitud de chistes y comentarios jocosos en prensa. A los ojos de toda España, las caras no son más que un bulo inventado por unos cuantos desaprensivos para sacar dinero. Las caras caen en el olvido. Llegan nuevos tiempos. Franco muere. Entramos en la transición. El país está muy ocupado con los nuevos cambios que está sufriendo como para volver a poner la atención en un fogón de un pueblecito de una sierra bastante desconocida.
 

Anécdotas entre los visitantes

    Más de 30 años de visitas han dado lugar a muchísimas anécdotas, algunas de ellas muy graciosas, que María disfruta recordando con quien la visita.

Anécdotas en las caras
 
 
     Aunque en próximos artículos vamos a ver mucho más a fondo el tema de las caras y las psicofonías, vamos a dar un pequeño adelanto de algunas curiosidades. 
    La 'Pava', recortada y puesta en una hornacina, parece querer volver a su lugar original en la cocina. Sólo así se explica que, habiendo sido recortada de manera que quedase en el centro, hoy se encuentra totalmente pegada a la izquierda de la hornacina.

 
     Muchas de las caras de Bélmez tienen el aspecto de estar enterradas en vida. Aunque, obviamente, no es una hipótesis científica válida, lo cierto es que existen diversas pistas no científicas que conducen a considerar el origen del fenómeno en un enterramiento en vida. Existen muchas psicofonías grabadas en Bélmez relativas a ello. Desde un famoso 'sigo enterrada' a un 'María, quiero salir' que nosotros mismos pudimos registrar en nuestro viaje (entre muchísimas otras, algunas también relativas con esta posibilidad). El 19 de febrero de 1972, una carta publicada por Pueblo, contenía un supuesto mensaje de uno de los muertos, en el que decía que habían sido enterrados vivos en 1823 (fecha válida según las pruebas realizadas a los huesos hallados) por ser considerados herejes,  sin hacer caso de sus muestras de inocencia.

    Si observamos una foto tomada durante nuestro viaje a Bélmez en diciembre de 2002 podemos ver lo siguiente. En el escalón de la foto podemos ver lo que parece un cadáver al estilo de la Sábana Santa. Tiene media cabeza en formación (parte superior derecha) y le falta la otra media. Si miramos a la izquierda, al pie del escalón, veremos un rostro que parece tocar el suelo desde abajo, como si de un cristal se tratase, con una gigantesca mano.
     Hay quien dice que las pupilas de los ojos reaccionan a la luz. De momento, las pruebas realizadas no parecen confirmarlo, pero si hay gente que afirma haber visto aparecer y desaparecer caras en cuestión de segundos, ¿por qué no va a haber quien afirme haber visto los ojos crecer o disminuir según la luz?
     Multitud de caras tienen dos pares de ojos o partes de ellas pertenecen a la vez a otras caras. Lo primero parece tener que ver con los cambios de postura de las caras: unos ojos son los que están apareciendo y otros lo que están desapareciendo. Lo segundo tiene que ver, según Germán de Argumosa, a una manera de ahorrar energía a la hora de dibujar las caras. En la foto inferior podemos ver cómo la cocina (a diciembre de 2002), además de tener muchas caras entremezcladas entre sí (e incluso cuerpos), es en sí una especie de cráneo gigante. Por cierto, echen un vistazo al suelo de la cocina en cualquier foto anterior a la nuestra. Verán cómo ha cambiado.

Las caras y María, 3 décadas después

    Olvidadas por la radio, prensa y televisión, las caras han seguido cambiando durante todos estos años. Con etapas más bajas y etapas más fuertes, el fenómeno nunca ha llegado a detenerse. Comparando lo que vimos y fotografiamos con otras fotos de los mismos lugares pero distintas épocas podemos hallar multitudes de diferencias. La llegada del SEIP, encabezado por Pedro Amorós, ha devuelto un poco el interés por el tema, aunque, de momento, sólo ha llegado a los medios especializados.
 
      Han realizado unos curiosos experimentos tratando de reproducir el fenómeno en losas de cemento creadas por ellos mismos. Existen multitud de caras nuevas, que van desde las más evidentes (como las de la foto del suelo de la cocina) hasta las que casi hay que adivinar, como si de una de esas láminas con dibujos en 3D se tratase. La famosa "mujer desnuda" es casi imperceptible, pero casi en el mismo lugar ha aparecido un rostro gigantesco que está todavía en formación (foto de la izquierda).

    Mientras tanto, María sigue allí recibiendo a todo aquel que quiere ver las caras. No deja hacer fotos, quizá porque esté harta de que mucha gente comercie con ellas sin darle nada a cambio. De hecho, más de uno ha escrito libros y realizado programas de televisión enchufando los aparatos en los enchufes de la casa sin darle ni siquiera para cubrir esos gastos. Uno de los colaboradores de Iker Jiménez, Francisco Contreras Gil , afirmaba en su programa de radio 'Milenio 3', que personas alrededor de María solicitan dinero a cambio de tomar fotos o grabar imágenes. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, si bien las caras del suelo son sorprendentes, no deja de serlo menos el rostro de María. Su mirada, increíblemente viva, y la atención que pone en toda la gente unida a unas caras que parecen mirarte desde el suelo,  hacen que uno se sienta increíblemente observado en cualquier lugar de la casa.

Hipótesis

    Nadie se pone muy de acuerdo a la hora de explicar el fenómeno. Hay multitud de teorías e hipótesis. En lo que la mayoría de gente suele estar de acuerdo es en que María es, de alguna manera, la causante de las caras: bien cómo causante inconsciente, bien como medium o catalizadora de otras entidades (espíritus). Y lo mismo ocurriría con las psicofonías. Durante un tiempo en que María estuvo hospitalizada, las caras perdieron fuerza. Por eso mucha gente dice que, con su muerte, las caras se irán. Si tenemos en cuenta que en el siglo XIX ya hubo un claro fenómeno de poltergeist en la casa, quizá (tomando una hipótesis espiritista) lo que ocurra es que aquellas entidades que fueron castigadas por la santera a no seguir mostrándose han encontrado otra manera de expresarse utilizando a María. De ser así, quizá con María desaparecerían las caras, pero sólo hasta que algún nuevo habitante fuese capaz de mediar con los espíritus. Nadie ha sido capaz de lograr experimentar con María fuera de la casa, ni siquiera Germán de Argumosa. Si tomamos la hipótesis no espiritista de que allí pueda haber algún tipo de energía o impregnación (no necesariamente espíritus) que se canaliza a través de María, todo lo anterior tendría la misma validez sustituyendo a los espíritus por dicha impregnación. En cualquier caso, este tipo de hipótesis no tienen nada de científicas, así que no podemos atrevernos a darlas por ciertas aunque, en la práctica, muchas veces parezcan funcionar para explicar e incluso solucionar este tipo de fenómenos.
 

Conclusiones

    Como hemos dicho, se han escrito ríos de tinta sobre las distintos motivos que pueden haber dado lugar al fenómeno. Pero, ¿para qué nos vamos a engañar? Nadie lo sabe. El Misterio de las Caras de Bélmez sigue siendo un misterio que parece estar fuera del alcance de nuestra ciencia actual. Ha superado multitud de analíticas, multitud de investigaciones policiales, etc...  y ahí sigue en pie todavía, después de más de 30 años. La idea de Germán de Argumosa es que la relación causa-efecto seguía estando presente en cuanto a que tenemos un efecto claro (las caras) sólo que no logramos saber la causa. Para él, no es que la causa no exista, sino que está en otro plano que no podemos conocer. Personalmente, creo que es un fenómeno que debería ser estudiado por organismos científicos serios. Ahora que ya no existe la presión político-religiosa que existía en aquella época, quizá fuese el momento ideal para que organismos oficiales o universidades se interesaran por él, al menos como hace 30 años cuando Germán de Argumosa llegó a la casa. Si hay que echarlo todo por tierra, que se eche, pero que no se haga a base de mentiras como se hizo en su día. Si hay que reconocerlo como un fenómeno paranormal demostrado, que se reconozca. Si esto estuviese en otro país, seguramente el fenómeno habría sido estudiado a fondo hasta el final. Todos sabemos lo que se ha explotado el tema de Roswell, por poner un ejemplo. Pero en este país, que no aprende, hemos sustituido la represión de una dictadura intransigente por la más absoluta indiferencia de una democracia más preocupada por saber a quien echan esta semana de 'Gran Hermano' que por cualquier tipo de reto intelectual. Una indiferencia que, posiblemente, dejará escapar la posibilidad más grande de analizar a fondo un fenómeno paranormal que se haya presentado nunca.


Fotos: (c) Juan José Abenza y (c) Joaquín  Abenza. Prohibida la reproducción de las fotografías y de  los textos sin autorización escrita de los autores.

Enlaces

BBC

Revisión crítica

Las Caras de Bélmez

Experimento SEIP en Bélmez

Experimento SEIP ('La llave del Conocimiento')

Programas de radio 'Milenio 3' Iker Jiménez (Cadena SER)
 

Libros consultados

"El envés de la trama", Antonio Ribera

"Enigmas sin resolver", Iker Jiménez

"Poltergeist, una incómoda realidad", Lorenzo Fernández Bueno
 


NOTAS SOBRE EL AUTOR:

JUAN JOSE ABENZA MORENO  es Ingeniero Superior Informático.
Es editor de la web LA VERDAD ESTA AQUI DENTRO, dedicada a todo lo fantástico: el cine, la literatura, los comics, etc. Una verdadera delicia para tods los aficionados al género.
Es un gran conocedor de la temática relacionada con el vampirismo.
Web: http://members.tripod.com/~abenza/
 

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